Mundo ficciónIniciar sesiónEn cuanto volvimos a entrar en la casa de la manada, la atmósfera se sintió diferente. Más pesada. Los pasillos estaban más silenciosos de lo habitual, pero había una tensión en el aire que me erizó la piel. Marcus nos estaba esperando en la sala de guerra, con expresión sombría. La gran pantalla de la pared ya estaba encendida y podía ver el leve brillo de las formas de onda de audio.
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