Las veinticuatro horas pasaron en frenesí de actividad.
Aria apenas durmió. No podía. Cada vez que cerraba los ojos, veía las cuatro personas que habían muerto en Denver. Las dieciocho que casi perdieron.
"Necesitas descansar." Lucian insistió por quinta vez. "No puedes liderar si estás agotada."
"Puedo dormir cuando esto termine." Aria respondió, estudiando mapas de las diez ciudades que Theron había amenazado: Nueva York, Los Ángeles, Londres, Tokio, París, Berlín, Sydney, Mumbai, São Paulo,