Torbellino~
No podía creer que el estuviese aquí, justo cuando recién estaba por empezar una nueva vida.
—¡Many tenemos que hablar!— Rodé los ojos, Adel me gritó desde el otro lado de la carretera.
—¡No quiero hablar contigo!, ¡Debiste decirme!— grité.
Me crucé de brazos, el semáforo cambió de color, genial ahora vendría a darm su sermón. Respiré profundo, Adel tomó su mochila cruzando la calle, estaba tratando de formular las palabras correctas en mi mente cuando el sonido ruidoso de un motor