Dolor, era lo único que permanecía en mi mente, en mi alma, en mi corazón.
Desde cada amanecer, hasta cada puesta de sol.
Mi estancia en casa del profesor Patrick no había sido de lo mejor. Tan solo dormía, lloraba y deseaba una y mil veces haber muerto aquel día.
Si aquel día, porque han pasado almenos dos semanas desde que mi corazón se detuvo. Estoy mejor, según las pruebas que la doctora a hecho conmigo. Quizá mi corazón se encuentre bien físicamente pero, está destrozado. Cada parte de mi