Logan.
Conducía con varias emociones en mi cabeza, ese maldito de André, si cree que está es una forma de vengarse de mí está muy equivocado. No sabe lo que le espera en el cuadrilátero el viernes. Me salto un semáforo por el puro hecho de que no hay tráfico a estas horas.
Hace unos minutos que Many se quedó dormida, desde aquí puedo notar como sus mejillas aún están húmedas por las lágrimas. Aprieto el volante hasta que mis nudillos se tienden blancos. ¡Mierda! Ella no merece sufrir tanto.
Hoy