—¿Qué pasó?. ¿Por qué estás tan alterada?.
—Sérgio te va ha vender, te va a sacar de aquí junto con otras chicas—su semblante cambió radicalmente. Se dejó caer sobre la silla.
—Hay que irnos ahora—Musitó. Asentí con la cabeza. Decidimos que lo mejor era permanecer juntas, era demasiado arriesgado hacerlo solas. Isett creó un código de seguridad para mantener abierta la puerta al club abierta, durante cinco minutos, no habría otra oportunidad, ni más opciones. Solo era eso. Nuestro tiempo.
Tomó