- Nos vemos en tres días para que firmes el acuerdo , misma hora , mismo sitio- fue lo último que estipuló para salir .
Una vez subió a su auto y emprendió camino a su departamento , Bakaer Clooney quedó intrigado con su última respuesta , sabía que el inglés había odiado el lugar, y aún así no le pidió verlo en otro lado . Sonrió con malicia al descubrir la razón . Tal parece que la pequeña Dalia Faither no necesitó más de un baile para convencer al “lost soult” de volver .
Lo que nadie sabía