Jareth soltó una carcajada burlona.
—Tiene veintiún años. ¿Y aún lo llamas joven? ¿Por qué no te lo llevas a casa y dejas que chupe un biberón, Luke?
Ronan tragó saliva con dificultad. Reforzado por la presencia de su padre, replicó con dureza:
—¡Cuida cómo le hablas a mi papá, Jareth Taylor!
Para su sorpresa, Luke le lanzó una mirada fulminante, indicándole que se callara.
Ronan no podía entenderlo. ¿Por qué papá retrocedería ante Jareth?
Con su hijo en manos de Jareth, Luke no tuvo más remedi