El rostro de una mujer lo era todo. Allison era ambiciosa. ¿Cómo se suponía que debía enfrentarse al mundo ahora?
Él estaba seguro de que se derrumbaría. Tal vez lloraría. Quizá incluso perdería el control y arrojaría algo.
Pero no lo hizo.
Dejó el espejo, tomó el vaso de su mano y bebió despacio.
Jareth se dio cuenta de que la estaba observando con más atención de la que pretendía.
Allison sostuvo el vaso con ambas manos y alzó la vista.
—Los puntos están bien hechos. Si preparo el ungüento ad