Allison forzó una sonrisa amarga y levantó la vista hacia el cielo gris. Nubes pesadas parecían colgar más bajas, como un sudario extendido sobre el mundo.
Se sentía como si alguien hubiera arrojado un balde de agua helada sobre una hoguera en pleno invierno. Su corazón, que aún se aferraba a la esperanza, se hundió directo en la oscuridad.
Había pensado que Nigel seguía siendo su hermano. Había creído que Ronan alguna vez fue un amigo de verdad.
Se dijo a sí misma que, aunque la miraran por en