Eleanor llegó a la empresa con un semblante serio, a pesar de que siempre lo hacía dando los buenos días por cortesía esta vez era diferente. La señorita Grant se limitó a dar respuestas cortantes y evitar cualquier tipo de conversación. Entró en su oficina y trató de concentrarse en sus asuntos pendientes.
Sin embargo en su mente no dejaba de escuchar la voz altanera con la que se presentó Erika en la hacienda. ¿Quién se creía que era?
La señorita Grant intentó enfocarse en su trabajo, pero