La noche se había desvanecido cuando Patrick Miller abrió sus ojos con el primer cantico de los pájaros en la mañana, se encontraba solitario, lo que lo extrañó al ver que Eleanor no se encontraba con él.
Patrick se vistió con prisa mientras admiraba el hermoso amanecer que se vislumbraba en el horizonte. Aunque inicialmente pensó que lo que había vivido era solo un sueño, rápidamente se dio cuenta de que había sido algo real.
Su asombro aumentó cuando descubrió un prendedor que pertenecía a la