Chaz preguntó: "Jefa, ¿qué sucedió? Son casi las 10 pm, pero como no bajaste, pensé que te habías ido con el Señor Ferguson".
La expresión de Selena era tranquila. No lloró ni una sola lágrima.
Era como si nada hubiese pasado. Sin embargo, su mirada sin ánimo mientras estaba sentada hizo que Chaz se preguntara qué estaba mal.
Ella lentamente movió la mirada hacia Chaz.
"Terminamos".
Chaz se quedó en silencio por un momento antes de sonreír.
"No pasa nada. ¡Qué bueno! Yo te apoyo".