Chance quedó atónito por los repentinos comentarios de Fischer.
Su expresión era tensa e inquieta mientras miraba a Chatty.
Aunque Chance era pequeño, recordaba claramente el pasado porque todas sus experiencias fueron desagradables.
Ese era su destino y no tenía fuerzas para resistir.
Mientras crecía, nadie le prestaba atención a sus emociones.
Esa inolvidable fiesta de cumpleaños fue el día en que Chatty fue empujada al agua.
Chance siempre recordaría que él y su madre estaban involucrad