Ingrid y Quinn se escaparon de la villa de Falcon.
No había muchas casas en ese camino.
En la oscuridad, las dos mujeres corrían lo más rápido que podían por el camino.
Ellas no sabían cuánto tiempo llevaban corriendo.
De repente, un coche con luces cegadoras apareció frente a ellas.
Cuando vieron a las personas adentro, las expresiones de Quinn e Ingrid cambiaron dramáticamente. Una sensación de desesperación se apoderó de ellas.
La persona dentro del coche dijo con una voz fría: "Llévala