La bañera tenía la forma de pétalo de flor favorita de Nicole. Tenía una función de masaje automático que resultaba muy cómoda para acostarse en ella.
Ella no podía evitar suspirar profundamente y cerrar los ojos para disfrutar de la sensación de estar sumergida en el agua caliente.
Sentía que hasta sus huesos se relajaban en un instante.
Por un momento, Nicole se olvidó de que seguía en una videollamada con Clayton.
La cámara estaba casi empañada por el vapor.
Clayton entrecerró los ojos y