Eric miró a Nicole. Las manos a sus lados estaban apretadas con fuerza, tanto que sus nudillos se volvieron blancos. Sentía como si su corazón fuera apuñalado.
Sentía que incluso respirar era doloroso.
Eric bajó la mirada y trató de ocultar sus emociones.
Su corazón se sentía afligido e insoportablemente triste. Tras un largo silencio, dijo con voz ronca: “Solo quiero pedirte disculpas, nada más. Si no quieres verme a solas, puedes traer a alguien contigo…”.
Esta era su solución intermedia.