Nicole estaba acostumbrada y no se preocupaba por Logan. Bajó las escaleras y se subió al coche. Clayton también la ayudó a ponerse el cinturón de seguridad.
A mitad de camino, se encontraron en una intersección esperando en el semáforo en rojo.
Clayton le dio a Nicole la última oportunidad de retractarse.
“¿De verdad no quieres volver?”.
Nicole miró fijamente a Clayton y sonrió.
Esa mirada era encantadora. En la oscuridad, era especialmente evidente.
Su voz era ligera y parecía llevar un