Nicole pensó que el caballeroso Clayton, quien siempre se había conformado con solo una probadita, era un hombre que no se dejaba seducir por las mujeres.
Desde que empezaron a salir, él no había hecho nada más que besarla y abrazarla.
Tenían un amor platónico.
Se sentía bien no tener una relación sexual. No tenían que evaluar los intereses, ni conduciría a una serie de situaciones irreversibles.
Después de todo, sus identidades eran especiales. Cada movimiento que hicieran repercutiría en e