Clara agradeció a sus adentros tener una bolsa de boxeo libre para poder golpear con fuerza. Necesitaba desquitar toda la bronca que tenía dentro. Golpe tras golpe, patada tras patada recibió la bolsa que se movía de un lado al otro por la fuerte zarandeada que le estaba dando la castaña.
Clara estaba furiosa con Ivan, la tenía confundida y esa confusión la ponía aún más furiosa.
-¿Qué quieres de mí?- gruñó por lo bajo, dando otro golpe con sus nudillos que le dolió pero ignoró.
Mientras la jov