No es que Clara tuviera planeado tener algún tipo de relación amorosa con su jefe, pero el hecho de que el padre de este le advirtiera que siquiera lo pensara la desilusionaba. Si hubo, aunque sea una pizca de posibilidad de que ese hombre se fijara en ella, ese 1% se había esfumado.
La castaña no era tonta, sabía que una energía invisible pero poderosa había entre ellos, pero Clara se sentía no era una chica de una noche y sabía que si ese hombre ponía un dedo encima suyo querría más, siempre