Una conversación inesperada.
Narra Cristina.
Después del día largo de trabajo, regresé q la oficina de Jack para informarle que ya iba a retirarme.
—Disculpa que te interrumpa Jack, es para que sepas que me iré, estaré en casa de mi madre— Le dije con mucha seriedad.
—¡Esta bien! Le diré al chofer que te lleve— respondió.
—No es necesario, Florencia vino por mi, con permiso— dije con seriedad.
Por alguna extraña razón cuando di la vuelta, las lágrimas se colaron en mis mejillas, no podía evitar sentirme desgraciadamente he