Sus besos me pertenecen.
Esa noche nos dormimos en un solo abrazo, en mi cama y en mi habitación.
—Buenos días mi cielo— Dijo Jack mientras me despertaba con un beso.
—Buenos días cariño— Le respondí con una sonrisa.
Esa mañana siguiente nos levantamos temprano y tomamos una ducha. Jack tenía mucho por hacer en la oficina, por lo que no podíamos ni siquiera desayunar en casa.
Llegamos a la empresa al rededor de las 7:55 de la mañana. Antes de Jack entrar a su oficina, me abrazó y luego me dio un beso apasionado de poco