Después de unos treinta minutos estaba en casa, Luka aún estaba ahí, necesitaba hablar con él.
—Buenos días Luka, que bueno que te encuentro— Dije tan pronto entré y lo vi.
—Hoy entro un poco más tarde, ¿Cómo estás?— Preguntó mientras me abrazaba.
—Estoy muy bien, demasiado bien en realidad— Respondí no muy segura de mis palabras.
—Me alegro, ¿Que te trae por aquí?.
—Como sabes mi madre regresa mañana a la casa, pero no estaré presente, tengo algunos asuntos pendientes que resolver, así que,