Cap. 8 Peripecias de una sirena
Alexis entró en las oficinas y todos centraron su mirada en él. Vestía de negro entero y usaba gafas oscuras, todos lo saludaron con respeto y cuando entró en la oficina se encontró con Rafael Egan, el primo de Fortuna.
—Egan.
—Alexis, supe que mi tío está muy mal.
—Es cierto, quiso volver a realizar una búsqueda de tu prima y… Era inútil.
—Lo visité, los doctores dicen que no podrá desenvolverse por él solo y los abogados me indicaron que ahora estás a cargo.
Era cierto, como esposo de For