Cap. 11 Las sorpresas queda la vida, p. 1
Tres años pasaron desde Matt que dejó tulipanes en la tumba de Fortuna. Desde ese día se sumergió en el trabajo, en esos momentos analizaba unas radiografías detenidamente cuando su móvil sonó:
—Hola, adicto al trabajo.
—Dylan, ¿qué se te ofrece?
—Estamos en una buena época para pescar, podemos ir a hacerlo.
Miraba el trabajo acumulado:
—Ahora —dejaba unos expedientes—. No es un buen momento.
—¿Qué haces?
—Voy a realizar una faloplastía.
—¿Y eso es?
—El agrandamiento del pene de un paci