Cap. 12 Las sorpresas que da la vida, p. 2
Era de noche y Fortuna estaba horneando unos brownies, tenían poca luz, pero ya se había acostumbrado a ese ambiente, fue cuando la lata que horneaba se calentó mucho y le cayó encima produciéndole una quemadura bastante grande, pegó un grito por el dolor y eso le hizo soltar los dulces que cayeron en el piso arenoso.
Ella se agachó del dolor viendo la quemadura roja que pulsaba enormemente y respiraba angustiada. Se levantó y tomó una jarra con agua de mar que tenían y se lavó, el dolor era de