Mundo de ficçãoIniciar sessãoDarren contemplaba la foto de Linda en su teléfono. Sus ojos sonrientes eran brillantes y claros; sus labios, ligeramente curvados, tenían un encanto irresistible. Sus dedos recorrieron la pantalla, deteniéndose en su rostro, reacio a apartarse… reacio a soltarla.
Para Darren, podía soportar el agotamiento de los días ajetreados, pero la soledad de la noche era insoportable.







