Eryx DeCostello
New York
Habían pasado los días y poco apoco nos fuimos acoplando uno al otro, Ava tenía una retentiva casi perfecta de todo lo que se hablaba en las juntas, habia llegado a pensar que no necesitaba de esa tableta electrónica que utilizaba para anotaciones, me parecía inútil que la ocupara con la capacidad que tenía para acumular información en su mente, era asombrosa y eso me fascinaba de ella, me encantaba.
Su memoria fotográfica me tenía asombrado, yo que tenía un coeficiente