Eryx DeCostello
New york
Este lunes sentí que volvía a la vida y de pronto mi mal humor y mi estado nefasto de ánimo, se habían transformado en una alegría inexplicable que brotaba desde lo más hondo de mi alma. Cuando la tuve al frente mi reacción fue tardía, porque me quedé estático en mi sitio.
—Eryx, voy a subir con Ava, para ir explicándole sus funciones con calma — Dijo mi hermana — ¿Tú vas a salir?
—Sí, pero no tardaré. Ahorita que regrese las veo. —
—Está bien.
La había visto, la había