Eryx DeCostello
Bristol
–Bien, quiero decirle que su hija Ary y yo hemos terminado definitivamente y a partir de este momento, yo no quiero saber más de ella, ni estar en ningún sitio donde ella pueda estar. Quise que lo sepa por mí mismo, que bueno que lo veo de frente para decírselo.
– ¿Por qué me dices eso, Tobías? – Le preguntó mi padre. – Pensé que lo de ustedes estaba bien.
Tobías estaba demasiado dolido, era alguien desconocido para mí, pues su forma de expresarse, caía en total depresi