[DAMIEN]
Mierda, desde el momento en que su mente se aclaró y se dio cuenta de que era Serenity quien estaba en la cocina —y no un intruso— Damien supo que estaba verdaderamente jodido.
El pijama que ella llevaba era una broma cruel del universo. La suave tela se ceñía a sus curvas, ofreciendo un contorno tentador de sus pechos llenos que hacía que a él le dolieran las palmas de las manos por sentir su peso.
Los shorts apenas podían llamarse shorts, subiéndose para mostrar la letal curva de sus