Capítulo 66: Descontrol.
El hospital se sumió en un caos absoluto cuando una de las enfermeras entró a la habitación de Brooke para realizar una revisión de rutina y descubrió que la cama estaba vacía. Al principio, pensó que quizás la habían trasladado a otra sala sin ser informada, pero al revisar el sistema, su nombre seguía registrado en la misma habitación. La incertidumbre rápidamente se convirtió en alarma, y sin perder más tiempo, la enfermera activó el protocolo de emergencia para la desaparición de pacientes.