Narra Brooke.
Me desperté con una sensación extraña en el pecho, como si alguien me estuviera observando. La noche anterior había sido inquietante; cada sonido parecía amplificarse en la oscuridad, cada sombra en la ventana hacía que mi corazón latiera con fuerza. Y aunque intenté convencerme de que no era nada, la imagen de esa camioneta estacionada frente a mi casa seguía rondándome.
Tras un té dulce y un intento fallido de distraerme limpiando, decidí salir a caminar. Necesitaba aire, algo q