Ese mismo día, en el Hospital de Warlington, el Doctor Hale recibió el aviso de la llegada de un corazón de un donante. La Doctora Park había preparado la sala de operaciones.
Lo que sorprendió al Doctor Hale fue el hecho de que el Centro de Órganos no lo llamara primero. Se preguntó: ‘Entonces, ¿a quién le avisaron? ¿Será que contactaron directamente a los superiores?’.
Esta vez su trabajo era acompañar a la Doctora Park en el procedimiento, así que no lo pensó mucho y se dirigió a la sala