Shantelle sostenía un ramo de rosas color zafiro. Gemas y joyas doradas adornaban las flores. Hacían juego con el collar de gemas de zafiro que llevaba en el cuello y los dedos. Sobre su cabeza llevaba una pequeña corona dorada digna de una reina.
Ella iba cubierta con un velo que brillaba en la penumbra del lugar y lo mismo podía decirse de su vestido de novia Sarah Kate, bellamente bordado con más de trescientas mil gemas blancas.
Shantelle llevaba el cabello recogido, haciendo alarde de