“Incluso en medio del miedo, la vida se negaba a detenerse.”
La vida tenía una extraña manera de seguir adelante, porque por muy profundamente que la tristeza se enterrara en los corazones de las personas, el sol seguía saliendo, los comerciantes seguían abriendo sus puestos, los niños seguían encontrando razones para reír y el mercado continuaba siendo el corazón palpitante de la manada. Desde la distancia, nada parecía inusual. El aroma del pan recién horneado flotaba en el aire, los herreros