Vi una oportunidad mientras los demás veían…
El miedo tenía un olor.
La mayoría de los lobos jamás lo admitirían, pero había pasado suficiente tiempo estudiando a las personas como para saber que el miedo olía diferente en cada manada. Se deslizaba por los pasillos en conversaciones susurradas, permanecía alrededor de los campos de entrenamiento donde los guerreros de pronto miraban por encima del hombro con más frecuencia de lo habitual y se asentaba con fuerza dentro de las cámaras de reunion