Mundo ficciónIniciar sesiónEl trayecto de vuelta a la Hacienda desde el aeropuerto transcurrió en un silencio asfixiante. Alejandro e Isabel iban en el coche de delante, mientras que Diego, Elena y Lucía ocupaban la segunda limusina.
Diego estaba recostado con las piernas cruzadas, mirando por la ventana con una sonrisa leve y difícil de descifrar. Parecía satisfecho. Para él, el primer asalto en la pista de







