Natasha miraba a través de la ventana del coche que la llevaba del aeropuerto a, quizás quien sabe dónde. Sus acompañantes era una pareja mayor que le presentaron al llegar al lugar. Fastidiada se dio cuenta de que Agatha no la acompañaría en el viaje, ni la enviarían en su avión privado si no en un vuelo comercial. Aunque al menos tuvieron la deferencia de ponerla en primera clase y no en clase ejecutiva o turista. ¡Qué horror! No entendía como la gente podría viajar así, todos apretados.
Dura