Mikhail se paseó inquieto por la sala sin saber por dónde comenzar a explicarse.
―Empieza de una vez, Mikhail, di lo que tengas que decir ―pidió Jelena con voz resignada.
―No sé por dónde comenzar ―dijo su esposo mirándola a los ojos.
―Empieza por lo más importante ―susurró ella esperando la estocada final.
―En primer lugar, quiero que sepas que esa noche no te engañé, estaba borracho y esa chica, Patricia Parker, tenía un ligero parecido contigo. Fuimos a mi habitación, pero no pude hacer nada