Punto de vista de Adrian
Me duele la cabeza como si fuera a partirse en dos de un suspiro. Por eso odio beber sin control. Nunca he podido controlarme cuando me emborracho. Hay un límite a lo que puedo beber. Pero tenía tantas ganas de adormecerme que me pareció la decisión correcta. Me incorporé en la cama y parpadeé un par de veces para orientarme. La habitación parecía la de un hotel. No recuerdo haberme quedado anoche.
Gemido, me agarré un mechón de pelo y me senté en el borde de la cama. M