63: Una excusa para verla.
Ian.
Tomo una fotografía a la puesta del sol que hay en el jardín trasero y sonrío con el resultado.
Amaría mucho poder salir a la Bahía a tomar fotografías de esta hora, pero desde que Darwin quiso ser presidente todos hemos tenido que limitarnos a hacer ciertas cosas.
—¿Activo tan temprano? —la voz de Ronetta me sobresalta un poco—. No asustes a mis bellas flores.
Me adentro más al techo, tomando asiento luego en una de las sillas de la mesa, y la miro, fijamente.
Ronetta se sienta también.