46: Jaque mate.
Darwin.
He vuelto a dejarla sola por consecuencias de mis acciones, y porque no sé de qué manera puedo reparar el brillo devastado de su mirada.
Sé que no hay nada material que pueda ayudarla, pero simplemente no sé qué puedo hacer.
—Demonios, Mylo —digo cuando por gracia del cielo recuerdo algo entre tanto caos—. ¿Puedes volver a contactar al sujeto que sabía su paradero?
Mylo asiente entendiendo de inmediato mi pregunta y casi puedo sonreír al sentir que por lo menos algo tiene algún tipo de