—Qué haces a estas horas, deberías estar dormida— Replico nervioso.
—Ahí dentro hay mucho ruido y pues me escape por el balcón, además quería verte por suerte aun no te han encerrado en ese horrible lugar.
Niego bufando, Dios mío esta niña es un tanto rara ojalá y no se den cuenta sus locos padres que esta aquí afuera, hace lo que quiere, me pregunto cómo habrá bajado del balcón sin lastimarse, posee tanta energía.
—Cuando sea grande quiero dibujar muchas estrellas—Habla como una lora, sin emb