—Te va a preguntar sobre tus intenciones. Te lo advierto desde ahora.
Bianca lo dijo en el auto afuera de la casa de su madre, las manos apretando el volante un momento más de lo necesario antes de obligarse a apagar el motor. Ethan, en el asiento del copiloto, se veía demasiado tranquilo para un hombre a punto de ser interrogado por una mujer que había criado a dos hijas sola y no confiaba en casi nadie a primera vista.
—Puedo manejar unas cuantas preguntas.
—Una vez le preguntó a uno de los