Capítulo 47: Comienzos y amaños.
Seda se prepara para retornar a Los Ángeles, Mustafá entra en la habitación que ella ocupa, le dice antes de irse al hospital:
—¿Ya te vas?
—Sí, tengo clases no me que quiero ausentar.
—Claro necesitas ver al profesor.
—Es suficiente Mustafá, solo has venido a indisponerme con tus absurdas insinuaciones.
—Presiento que te entiendes con él, y no me vengas con el cuento que es tu amigo. Entre un hombre y una mujer, jamás existiría ninguna amistad.
—Vaya que eres un ser muy cambiante, ¿dónde quedo