Capítulo 30: Las Vegas.
Una vez en el hotel, el deseo de Mustafá se aviva velozmente:
—Ya me dieron ganas, de tenerte.
—Vamos a desempacar.
—Luego—musita Mustafá con la respiración acelerada.
Toma a Seda con firmeza, se posiciona detrás de ella y su sujeta sus pechos. Seda gime con facilidad, dejándose envolver por la furia que desprende Mustafá, él toma su cuerpo elevando a Seda por las nubes, ella no se queda atrás y hace que su nivel de exaltación aumente de inmediato, Seda es una amante ávida y aventurera, sabe pe