Capítulo 16: El hijo de Mustafá.
Al llegar a casa, Seda lo recibe con una agradable sonrisa, se traga el orgullo y no le reclama.
—Bienvenido Mustafá—lo recibe Seda.
—Gracias cariño—la besa en los labios—¿Qué te parece si vamos algún sitio nocturno?
—Me encantaría, hasta ahora no he ido a ninguno.
—Deja que vayamos a Norteamérica, en las vegas hay lugares maravillosos. Es la ciudad del pecado—le musita al oído con picardía.
—No allí no quiero ir—indica Seda y Mustafá la mira con extrañeza.
—¿Y eso por qué?
—Tu padre dice, que