Capítulo 45: Amor fortalecido.
Ipanema, Rio de Janeiro.
Sale Maya del mar, como una hermosa sirena. Las miradas de los caballeros en la playa, se posan sobre ella, su firme e imponente anatomía no pasa desapercibida, Alan lo nota y se le acerca con la toalla, con la intención de cubrir su bien moldeado cuerpo.
—¡¿Estás celoso?! —murmura Maya con picardía.
—Realmente no, ellos no tienen el privilegio de abrazarte, acariciarte y besarte como yo—presume Alan, mientras la llena de mimos.
—Tonto. Mejor vamos a comer, muero de ham